Solía quedarme mucho rato sentado en las escaleras de la estación. Intentaba captar imágenes de la gente que subía y bajaba, y retenerlas en mi cabeza. Creía que con el tiempo podría hilvanar una historia en la que los protagonistas fueran en parte esas personas que alguna vez vi ir o volver con sus abrigos plegados sobre el antebrazo, sus bolsos, sus carpetas, sus revistas. Trataba de averiguar si siempre eran los mismos y lo averigüé.
No lo eran.
Algunos de ellos sí, pero no la mayoría.
[Leer más]
