HistoriasJune 18, 2007 8:44 pm

Ahora apenas leo blogs. Me gustaría, pero no me queda tiempo. Ahora, cuando me siento frente al monitor es sólo para trabajar o buscar muñecas. Sin embargo, y lejos de lo que pudiera parecer, en lugares como eBay también puede uno encontrarse con algo de literatura. Aquí van unos cuantos ejemplos:

Anuncio Nº1 - TRICOTOSA DE LA SEÑORITA PEPIS
Tricotosa de la Señorita Pepis. Está usada, pero parece estar completa. No entiendo mucho de tricotosas, ver foto. Caja algo chafada por un lado, tenía un montón de ropa encima. Ver precio de coste de la época: 1.584 pesetas, una pasta. El artículo es de 1972, tiene 32 años.

Perdón, me comunica una amable ebayer que la tricotosa no tiene 32 años sino 35. Todavía más a mi favor.

Anuncio Nº2 - MUÑECA DE MARCA DIFUSA
Muñeca con una marca en la nuca. Podría ser Effanbee o Uneeda pero no lo veo bien, necesitaría mirarlo con gafas. Por su cara blanca yo diría que es bastante antigua aunque no estoy seguro, no conservo la caja y no soy experto en muñecas. Puedes preguntar lo que quieras, trataré de responder. La muñeca era de mi madre, así que no sé gran cosa de ella. Lo único que me atrevo a afirmar es que se encuentra en excelente estado ya que proviene de un hogar de no fumadores.

Anuncio Nº3 - PRECIOSO BEBÉ ANTIGUO
Precioso bebé antiguo de composición, impecable. Hermosos ojos de cristal fijos. A veces da la sensación de que le faltara uno, de ser así se le puede reemplazar con facilidad. El otro lo tiene parcialmente nublado, poca cosa, mirar foto. No entiendo mucho de bebés, pero yo lo veo muy guapo. La cabeza la conserva perfecta, sólo una grieta de moderada importancia en la parte de arriba, hasta la ceja, y un leve desconchón en la mejilla izquierda que no afecta para nada a la belleza del muñeco. Auténtica pieza de coleccionista experto.

Anuncio Nº4 - LOTE DE 5 MUÑECAS
Cinco muñecas. Son de mi suegra, de su colección privada. Nos vemos obligados a venderlas por ingreso de ella en residencia de ancianos, tiene 85 años. Hubiéramos deseado que se quedaran en casa con nosotros (las muñecas) pero ni mi esposa ni yo podemos hacernos cargo. Si tienes preguntas no dudes en formularlas. Mi suegra permanecerá todavía unos días aquí, hasta que finalice la subasta.

HistoriasJune 6, 2007 5:59 pm

Hace unas cuantas noches soñé que tenía una tía abuela secreta que moría en una cama con dosel, de muerte natural y pacífica, y en sus últimas voluntades me dejaba una gran herencia. Una enormísima herencia, sólo para mí.

Al parecer, esta tía abuela era una tía abuela con moño que leía novelas de escritores del siglo diecinueve en sus ratos libres, que tuvo un bebé en 1924 y que hizo fortuna sirviendo combinados de frutas tropicales en un local de su propiedad durante 43 años. Aunque, según pude saber más tarde, la fortuna la hizo no sólo gracias al negocio de los zumos, sino jugando a la lotería los sábados, ya que tres de esos sabádos, ella y sólo ella, fue la ganadora del premio mayor.

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HistoriasJanuary 19, 2007 4:44 pm

Teníamos dos gatos y dos perros y éramos una familia feliz.

En los veranos íbamos y volvíamos de la playa al menos tres veces en semana. También teníamos una criada a la que llamábamos «tía» para que todos creyeran que era de la familia. Quizá porque en nuestra comunidad no se estilaba tener criada es por lo que mamá prefería que la llamásemos «tía», para que nadie nos tachara de ricos o algo similar.

A mí, la verdad, me daba bastante igual llamarla tía que llamarla por su propio nombre: Mati.

Un día, después de regresar con ella del colegio y con Braulio y Cecilia de la mano, y también después de haber parado a comprar golosinas, le pregunté si le gustaba eso de que le dijéramos «tía».

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HistoriasDecember 27, 2006 1:20 pm

Durante cuarenta y cinco años fui «el hombre que toca el triángulo» en la Orquesta Sinfónica del Valle de la Pana, eso para empezar. Ejercí como percusionista y dandy reputado desde 1955 hasta hace apenas unos meses en que me llegó la hora de la jubilación.

Mi carrera musical la inicié de la mano de mi progenitora, que se empeñó en llevarme todos los lunes, miércoles y viernes de mi infancia al conservatorio. Y siguió, sin pausa alguna, a medida que aprobaba los exámenes. Lo cierto es la música me era bastante indiferente en aquellos primeros años. Incluso me resultaba un poco antipática por todo el esfuerzo intelectual que acarreaba, hasta que comprendí que para vivir aquella experiencia de un modo más relajado, el triángulo bien podría ser mi instrumento. En cuanto efectué tan ventajosa elección, a mi mecenas particular se le retiró el periodo y creyó estar embarazada de nuevo —cosa extraña porque su marido, o sea mi padre, hacía ya dos lustros que había caído en el frente y ella había jurado ante su tumba mantenerse alejada de cualquier nueva relación—, pero como a los nueve meses no ocurrió nada de nada, el doctor dictaminó que se trataba de un caso de menopausia precoz, seguramente originada por el disgusto. (Debo aclarar que mi madre, en su gran amor hacia mi persona, siempre me imaginó pianista).

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HistoriasDecember 2, 2006 8:34 pm

El 8 de Enero de 1991 murió Steve Clark, guitarrista de Def Leppard, casi a la misma hora en que Joaquín Sánchez cumplía dieciséis años.

Un par de semanas después del suceso, Joaquín bajaba del autobús, paraba en el kiosco que había de camino a la escuela, compraba su publicación musical favorita y se enteraba de la noticia.

En la crónica contaban que el músico había sido hallado sin vida en su apartamento de Londres, víctima de la adicción al alcohol que padecía desde hacía tiempo. Que lo había encontrado su novia tirado en el salón, que el resto de integrantes de la banda había intentado en repetidas ocasiones y por diferentes medios que Steve accediera a rehabilitarse, aunque —como quedaba demostrado— sin éxito alguno. Que el metal había perdido a uno de sus representantes más carismáticos y sensibles. Que sólo tenía 30 años.

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HistoriasSeptember 23, 2006 2:42 am

Está en clase de sociales, pero Magalí pinta. No pinta un mapa, sino las esquinas del libro. Una margarita. Una rosa. Un pez.

Y canta. Por lo bajo.

El profesor no habla ahora. Está sentado en su mesa, repasando los erpas. Por encima flota un suave murmullo general y el goteo de una cisterna que nunca para. Los chicos están con las miradas sobre los cuadernos pero los rabitos de los ojos en todo lo demás.

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HistoriasSeptember 7, 2006 1:08 am

Mi abuela, cuando falleció, ya era completamente sorda. Mi madre, por su parte, lleva treinta años escuchando sólo un pequeño fragmento de lo que se dice e imaginando todo lo demás. Aunque según ella, eso no es exactamente así. Su teoría, y de ahí no la sacas, no es que ella no oiga bien, sino que la gente no pronuncia correctamente. O si le insistes: que lo hacen a propósito, que hablan secretitos todo el tiempo para fastidiarla o para que no meta cuchara en la conversación.

Durante los últimos quince años, cada vez que me acercaba a hacerles una visita, ya antes de llegar a la esquina de la calle, me enteraba de la programación televisiva de la tarde. Fuese verano o invierno, no hacía falta que llamara a la puerta para saber si las dos mujeres se encontraban en casa, el aparato me daba el aviso a más de cien metros vista.

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HistoriasAugust 19, 2006 3:54 pm

Leopolda fue durante decenios la maestra más antigua de la Escuela Primaria del Valle de la Pana.

Impartió clases de matemáticas a los niños de tercer y cuarto curso y destacó, como suelen hacerlo todas las tortugas de tierra con estudios universitarios, por su lentitud de movimientos en contraposición a un brillante manejo de los métodos de cálculo. Incluso había inventado uno —que nunca llegó a hacerse universal por no contar con el suficiente apoyo de las instituciones— en sus primeros años como profesora, que vendría a ser lo mismo que decir «en la época en que los pupitres se fabricaban con madera de cedro».

La historia de Leopolda no tendría mayor interés para ser contada, excepto por la feliz coincidencia de que tal día como hoy hace 250 años, ella, Leopolda Pocaspecas Cáscara, fue la primera tortuga de tierra de la familia de las testudo graeca, que ganó la plaza de maestra en un Colegio Público de la provincia de Guadalajara (España).

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