AfectosOctober 11, 2009 2:38 pm

Acabo de leer que el ayuntamiento de Barcelona quiere cobrar por entrar al Parc Güell. Dice que esto ayudará en gran medida al mantenimiento del parque, muy caro porque soporta cuatro millones de visitas al año.

Por supuesto, la idea no es sólo cobrar entrada sino añadir nuevos equipamientos en forma de «quioscos-bar» y tres nuevos edificios: uno de información, otro de servicios técnicos y mantenimiento, y por último un «centro de visitantes» (¿qué cosa es un «centro de visitantes»?).

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AfectosMarch 25, 2009 1:22 pm

Viene ayer la Nina de visita a casa y cuando se va, dice mirando la rampa:

―¡Qué suerte, tienes un tobogán para salir!

AfectosMarch 13, 2009 9:06 pm

Los Reyes Magos me trajeron a Germán en invierno. En esta foto ya era pleno verano y Germán aún no había perdido ni su gorra ni sus zapatitos. De hecho no perdió ninguna de las dos cosas nunca. Cuando Germán desapareció, desapareció entero.

No recordaba lo humilde que era la casa donde vivía, ni que el tranco de la puerta estuviera roto. Pero a Germán la memoria me lo devolvió siempre tal como era, con su cabello rubio oscuro, su pantalón a cuadros y unos ojos claros y brillantes como dos centímetros de cielo.

AfectosDecember 31, 2008 6:27 pm

Sí, ya sé que hoy, al ser 31 de Diciembre, lo usual sería que yo escribiera aquí FELIZ AÑO NUEVO con letritas de colores. Y bueno, pues ya lo he hecho. Y además digo: sí, feliz 2009… pero para ALGUNOS, no para TODOS. Porque hay gente, como por ejemplo los desalmados que estacionan sus vehículos justo delante (por no decir encima) de la rampa de mi puerta, a los que no les deseo ninguna felicidad para el año que empieza sino que se compren una plaza de parking, o si ya la tienen, que se les muera la batería del coche cada vez que me imposibiliten el paso al caminito de tierra.

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AfectosJuly 7, 2008 6:20 pm

Me cambio de casa.

Me voy a vivir a Sant Celoni, cerca de la Nina y del río.
Allí saldré al exterior, sola, y veré pasar a la gente por el caminito de tierra.

Un día le pedí un favor a mi amigo Bernardo.
Le dije: —¿Me dibujas una casa donde pueda vivir yo?
Y él la imaginó para mí.
La mejor casa del mundo
con la puerta en forma de arco y tejas rojas.
La llamó Villa Barb
y ese es el nombre que le voy a poner a mi casa nueva.

AfectosJune 15, 2008 12:54 pm

Un día (de ésto hará ya diez meses o quizá más) subí a la habitación donde mi amigo Hernán escribe y tiene todas sus maquinitas de trabajar y boludear, que está en la tercera planta de su casa. Cuando llegué arriba y me fui a sentar, me di cuenta de que nos habíamos olvidado subir mi cojín. Le dije a Xavi si hacía el favor de traérmelo, y se fue a buscarlo.

Cuando lo tuve de vuelta y me lo estaba poniendo bajo el trasero, vi que la Nina, con tres años entonces, observaba la escena muy interesada. Al momento me preguntó:

—¿Tú por qué siempre te pones un cojín cuando te sientas?

—Porque paso mucho tiempo así —le dije. Ella hizo un ligero movimiento de párpados, como dando a entender que eso era obvio. Yo continué—: El tema es que si estás mucho rato sentada sobre cosas duras, el culo acaba doliendo. Y si duele demasiado tiempo, al final se hacen heridas. Así que para que eso no pase, siempre uso el cojín.

—Ajá —dijo, y una vez satisfecha su curiosidad empezamos a montar un muñequito de esos que van en los huevos Kinder.

Después, nunca sucedió nada más que tuviera que ver con cojines ni con sentarse ni con nada parecido.

Hasta hace unos días en que me preguntó si jugaba con ella a hacer una casa con unas piezas de gomaespuma que tiene. Le dije que sí y comenzamos. Pero la casa había que construirla en el suelo porque las piezas son enormes y desde la silla me estaba resultando difícil. Entonces le pedí que me esperara un segundo, que mejor me ponía en el piso para poder jugar bien.

Me dijo que vale, que estaba de acuerdo. Y en lo que yo me quise levantar, agarrar mi cojín, darme la vuelta y empezar a desparramarme sobre las baldosas, ella ya había volado, se había hecho con el almohadón azul que siempre está en el sofá y lo había puesto muy bien colocadito en el suelo, todo para mí, al lado de la montaña de piezas.

AfectosMay 27, 2008 1:01 pm

Cuantas veces pensé, recordé y hablé de éste libro, no lo sé. Cientos, miles quizá. Mi libro favorito, mi libro de lectura de ¿segundo, tercer curso? No podría precisarlo, pasé esos dos años en la misma clase y se me hace imposible distinguir uno de otro.

Si me hubiesen preguntado alguna vez qué dos cosas querría recuperar de mi infancia por encima de cualquier otras, habría dicho mi muñeca Nancy y un libro titulado Bajo el sol entero, el más maravilloso libro que jamás vi.

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AfectosMarch 6, 2008 12:01 am

Esta imagen es de 1988. Han pasado 20 años.

Es mi hijo, tenía cuatro años ahí. La fotografía se la hice yo una tarde en el parque.
Tiene la boca sucia de chocolate y está jugando en las paralelas.
Hoy cumple veinticuatro. Qué raro es todo.

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