Me cambio de casa.

Me voy a vivir a Sant Celoni, cerca de la Nina y del río.
Allí saldré al exterior, sola, y veré pasar a la gente por el caminito de tierra.

Un día le pedí un favor a mi amigo Bernardo.
Le dije: —¿Me dibujas una casa donde pueda vivir yo?
Y él la imaginó para mí.
La mejor casa del mundo
con la puerta en forma de arco y tejas rojas.
La llamó Villa Barb
y ese es el nombre que le voy a poner a mi casa nueva.