Un día (de ésto hará ya diez meses o quizá más) subí a la habitación donde mi amigo Hernán escribe y tiene todas sus maquinitas de trabajar y boludear, que está en la tercera planta de su casa. Cuando llegué arriba y me fui a sentar, me di cuenta de que nos habíamos olvidado subir mi cojín. Le dije a Xavi si hacía el favor de traérmelo, y se fue a buscarlo.
Cuando lo tuve de vuelta y me lo estaba poniendo bajo el trasero, vi que la Nina, con tres años entonces, observaba la escena muy interesada. Al momento me preguntó:
—¿Tú por qué siempre te pones un cojín cuando te sientas?
—Porque paso mucho tiempo así —le dije. Ella hizo un ligero movimiento de párpados, como dando a entender que eso era obvio. Yo continué—: El tema es que si estás mucho rato sentada sobre cosas duras, el culo acaba doliendo. Y si duele demasiado tiempo, al final se hacen heridas. Así que para que eso no pase, siempre uso el cojín.
—Ajá —dijo, y una vez satisfecha su curiosidad empezamos a montar un muñequito de esos que van en los huevos Kinder.
Después, nunca sucedió nada más que tuviera que ver con cojines ni con sentarse ni con nada parecido.
Hasta hace unos días en que me preguntó si jugaba con ella a hacer una casa con unas piezas de gomaespuma que tiene. Le dije que sí y comenzamos. Pero la casa había que construirla en el suelo porque las piezas son enormes y desde la silla me estaba resultando difícil. Entonces le pedí que me esperara un segundo, que mejor me ponía en el piso para poder jugar bien.
Me dijo que vale, que estaba de acuerdo. Y en lo que yo me quise levantar, agarrar mi cojín, darme la vuelta y empezar a desparramarme sobre las baldosas, ella ya había volado, se había hecho con el almohadón azul que siempre está en el sofá y lo había puesto muy bien colocadito en el suelo, todo para mí, al lado de la montaña de piezas.

Los niños sí que son inteligentes!!!
Para ellos lo obvio es obvio, y no hay más que entender.
Nos pasamos la vida desaprendiendo… y llenándonos de boludeces.
La Nina promete… si su padre no la echa a perder. Juas.
Comment by suigeneris — June 15, 2008 @ 2:08 pm
Es que uds. son amigas, se les nota.
Comment by pal — June 15, 2008 @ 3:22 pm
Hernán escribe “zascandil” y vos “boludear”.
¡Se viene el fin del mundo!
Comment by Bernardo — June 15, 2008 @ 4:09 pm
Hernán escribe “zascandil” y vos “boludear”.
¡Se viene el fin del mundo!
Y sí. Así estamos… ;-)
Comment by Barbarita — June 15, 2008 @ 4:51 pm
Son más considerados que muchos adultos… mientras tienen su inocencia…
Comment by Sony — June 16, 2008 @ 8:13 pm