Problema epistolar (por llamarlo de alguna forma…)
Tengo un grave problema epistolar: no respondo los emails de la gente que me escribe. Lo siento. Quisiera responder, pero no lo hago porque no sé qué decir a lo que me cuentan… lo que no significa que no me interese, ya que muchas veces soy yo misma la que pide que me expliquen cosas.
Me gustaría que nadie se enfadara por ésto. Ya sé que es una práctica un tanto extraña, lo que pasa es que me siento incapaz de funcionar de otra manera. Fulano, ¿qué tal te fue ayer en tu primera clase de cocina?, pregunto, y cuando fulano me escribe y me responde con todo tipo de detalles, yo simplemente no vuelvo a referirme al asunto. Supongo, entonces, que fulano se cuestiona si es que no me llegó su respuesta, o si es que soy imbécil.
Bueno, posiblemente sea lo segundo, pero no puedo evitar no hablar cuando no tengo ganas de hablar, aunque sí tenga ganas de escuchar, que son cosas bastante diferentes.
Pido disculpas a todos aquellos a los que hago preguntas y cuando se toman la molestia de atender mi curiosidad, obtienen tan sólo mi silencio a cambio. Sé que esta es una actitud fatal, pero soy así. Ahora mismo soy así. Me siento desolada en todos los sentidos habidos y por haber en este mundo y de verdad, pero de verdad, que sólo estoy para un único acto de comunicación al día y es aquél en el que no tengo que fingir que nada pasa.
Porque, queridos lectores, pasa todo: hijoputez, cabronería y más. Así que con un estado de ánimo de mierda como el que me acompaña, me cuesta mucho hacer cualquier cosa que no sea vivir dentro de mi propia imaginación e inventar que perdí la memoria y que ya no existo.
Habría sido tan bueno no haber conocido a tanta escoria que ha estado tan cerca mío…
Siento un terror indescriptible cuando pienso que este dolor no va a terminar nunca.

El dolor cambia de forma para marearnos… Pero si al final ya tenemos cualquier batalla perdida, para qué amargarnos.
Yo procuro rodearme de cosas que me gustan, cosas que me resultan hermosas. Cada cual elabora sus artificios para percibirse integrado en algo, pero a veces la realidad nos da dos hostias para decirnos “ey, gilipollas, no te das cuenta de que estás sol@? por mucho que nos empeñemos…”
Supongo que para vencer sólo hay que estar atentos a mínimos detalles que nos rodean y a los que nunca prestamos atención… Son esos detalles los que luego recordaremos, en el instante en que nos vayamos: la cocina que huele a café recién hecho, la mano que peinaba nuestro cabello de niñas, una pluma caída en el asfalto, el crujido del vinilo dando vueltas, los ojos de tu muñeca favorita, unos zapatos que vimos en un escaparate, la sonrisa de un desconocido en el metro, la foto de una isla paradisiaca en un anuncio de viajes, un cartel luminoso de cualquier esquina al que se le ha caído una letra, el sabor de alguna golosina…
Somos memoria, qué más da si es mentira lo que recordamos. Todo tiene la misma textura en la memoria: los recuerdos reales y las ficciones.
Somos invisibles, por tanto.
No te voy a dar ánimos ni recomendaciones, ni esperaré ninguna contestación.
Sólo te digo que durante un rato largo fuiste el centro de mi atención. Y te regalo una sonrisa voladora, de veras.
Abrazo invisible.
Comment by suigeneris — April 27, 2008 @ 11:31 am
JAAA! Nunca te hubiese preguntado que tal te fue en tu clase de cocina.
Barbie, a esta altura de nuestras vidas lo importante es hacer lo que se tiene ganas y no lo que indica el protocolo.
¡¡Me alegro que hayas recibido mis e-mails!!.
(Yo sé que este texto no tiene intención de ser gracioso, pero me iba riendo a medida que lo leía. Te mando un beso grande, salamina!)
Comment by Ginger — April 27, 2008 @ 2:06 pm
A mi la experiencia me enseña que una a veces quiere a alguien, se interesa, y que algún día le contesta. Si esa persona es liviana y te quiere, le interesas no te tomará en cuenta el silencio, simplemente se alegrará de que estés ahí con tu carta.
Yo he perdido muchas veces los amigos con la distancia y el silencio, pero los de verdad, que no siempre fueron los que creí que eran, son los que siempre están. Y así mismo trato de comportarme yo.
De los hijosdeputa mejor no agrego nada de nada esos están siempre y parece que rotaran y se reemplazaran, lástima no poder ignorarlos todo el tiempo… un día sueltas por acá qué fué lo que pasó ahora y los puteamos en masa.
Un beso.
ps somos la una para la otra, yo no mando mails porque no quiero molestar, a no ser que me preguntes cómo estuvo mi curso de cocina… Con el blos me arreglo. Creo.
Comment by pal — April 27, 2008 @ 8:48 pm
Pues mira que a mí lo que me hace gracia es que la gente que me escribe mails se sorprenda de que les conteste…
Comment by suigeneris — April 27, 2008 @ 10:39 pm
Barbarita a mí me contestastes todos los mails. Me siento afortunada, claro k nuestra afición muñequil bien se merece contestación. Sigo estando aquí para lo que necesites. Besos para tí y para Xavi.
Comment by Núria (Fiesta) — April 28, 2008 @ 12:23 am
Ahhhhhhhhhh, ¡sos de las mías!!! Buajjjjjjjjjjajajajjajaa
Besos y coincidencias
Comment by DudaDesnuda — April 28, 2008 @ 5:20 pm
Bah! y tampoco los comentarios, te faltó decir.
beso
Comment by pal — April 30, 2008 @ 7:52 am
Extrañamente yo también me reí.
De todas formas un abrazo protocolar a vos.
Espero se te pase pronto. Tu risa, entre inocente y agotada, es pegajosa.
Comment by Toro — April 30, 2008 @ 2:14 pm
bueh, te diré, que a veces contestar el tercero de cortesía ya me rompe un poco los huevos :)
Comment by alex — May 4, 2008 @ 8:54 pm