«Para mí, Eliacim, se ha terminado lo de la vida en familia. Para tí, también. Se conoce que no estábamos destinados por la providencia a hacer vida en familia, a quedarnos en la sobremesa hablando y hablando del problema del petróleo, o jugando a las prendas, o tomando una copita de licor, o escribiendo a una tía lejana y circunspecta que va a estar de cumpleaños y toma muy a mal que no se le escriban unas líneas de felicitación.
Créeme, hijo mío, si te digo que no echo nada de menos la vida en familia. Sola no se está bien, es posible, pero haciendo vida en familia, tampoco. La vida en familia, Eliacim, disuelve las familias, es la droga que hace estúpidas a las familias.
Si temiese desmoralizarte, hijo mío, no hablaría contigo de este vidrioso tema de la vida en familia.»
Camilo José Cela - Mrs. Caldwell habla con su hijo

Con Cela siempre me pasa lo mismo: escribiendo desde lo formal, es lo más transgresor que leí. No sé si tiene alguna referencia personal este texto que pusiste, pero en si mismo es una joyita.
Comment by Ginger — February 28, 2008 @ 10:29 pm
Todo el libro es maravilloso, Ginger. Lo abras por donde lo abras. En la página 131, por ejemplo, te encuentras con este párrafo:
“A falta de taxidermia, hijo mío, que pudiera representarnos los presonajes más a lo vivo, bien está la cera que, por lo menos, es capaz de representarnos los personajes más a lo muerto”.
Comment by Barbarita — February 29, 2008 @ 12:07 am
Te gustan Camilo José y Vila-Matas. Podríamos ser amigos.
Comment by Hernán — February 29, 2008 @ 1:30 am
Ay Barbie, ¿porqué pasé tanto tiempo sin leer ese libro?. Voy a tratar de conseguirlo.
Comment by Ginger — February 29, 2008 @ 1:15 pm
Sí, sí que podríamos, Hernán :)
Ginger, sí, mira de conseguirlo, porque estoy segura de que te encantará. Y si lo quieres y no lo encuentras, dímelo, que yo te lo consigo y te lo mando.
Comment by Barbarita — February 29, 2008 @ 2:36 pm