Estos días estoy leyendo a Dickens. Como llega la Navidad, leo a Dickens. Yo soy así, más básica que la tabla del uno.
Leo a Dickens en Navidad para poder hablar de algo acorde a las circunstancias en las comidas opíparas que se avecinan. El año pasado por estas mismas fechas vi tres veces Canción de Navidad por los Muppets. Lamentablemente ninguno de mis familiares conocía esta versión tan simpática de la historia y en sus caras de alegres comensales se podía adivinar que les parecía una estupidez tamaño Júpiter mi apreciación de que la rana Gustavo estaba sublime en el papel de Bob Cratchit. En fin… me doy cuenta de que cada vez tengo menos temas de los que hablar con nadie, ni en Navidad ni en ninguna otra época del año.
Esta vez —no sé por qué, ya que no es particularmente navideña— me ha dado por releer Nuestro común amigo. Supongo que por el tema de las muñecas que tan arraigado tengo en los últimos tiempos. Vagamente recordaba que en esa novela aparecía una niñita que era modista de muñecas y que tenía una relación adorable con un judío llamado Riah. De lo que no llegaba a acordarme era de que la niña estaba enferma y de que tenía un padre borracho a todas horas (hay que ver lo que era Dickens alimentando la vida de sus personajes…)
Lo bueno de esta novela es que dura mucho (698 páginas en la edición que yo tengo) y puedes permanecer más tiempo viviendo en ella. Lo malo es que tienes la impresión de ver pasar al censo de Londres al completo y has de ir hacia atrás en más de un capítulo para situar a los personajes, porque de cuando en cuando dudas de quién ha hecho qué. Pero de miss Wren (la modistilla de muñecas) y del viejo Riah nunca dudas porque ellos hacen cosas particulares todo el tiempo. Cosas como pasear despacio al anochecer, entre la niebla, y pararse a contemplar los escaparates iluminados. Escaparates llenos de muñecas vestidas por la diminuta costurera en todos los colores y para todas las ocasiones felices de la vida. Y miss Wren, mientras pasean, llama «querida madrina» al judío, y el judío la llama a ella «querida Cenicienta».
Me gustan los libros de Dickens porque todo lo horrible que sucede en ellos sucede igual en la vida y no tiene mayor interés que el meramente literario. Pero lo bueno… lo bueno es mágico. Lo bueno es inmensamente bueno, delirantemente bueno, algo improbable al cien por cien. Aquello que jamás hemos visto a nuestro alrededor, un sueño que brilla como el cofre lleno de diamantes que nunca encontraremos. Y me gusta quedarme ahí mucho rato. Y aunque a veces es demasiado sentimental y el sufrimiento está explicado como en secuencias de cartón piedra, me gusta quedarme porque continuamente regresa al humor. Y porque me encanta escuchar a miss Wren relartarle a su amigo cómo consigue perfeccionar sus modelos a base de observar a las damas entrando en la ópera o en el baile, y lo costoso que es para ella hacer ésto. Porque me alegra ver cómo él le sigue la conversación, aplaude ante sus logros y le pregunta cosas que nadie le había preguntado hasta entonces y la hace sentir orgullosa de su trabajo.
Sin temor a equivocarme puedo decir que miss Wren y míster Riah son mis dos personajes favoritos de Nuestro común amigo. De lo que ya no estoy tan segura es de que a alguien le interese saberlo, ni siquiera en Navidad.

En la sobremesa del Año Nuevo pasado hablaste de Dickens, me acuerdo perfecto. Y todos te escuchamos, así que no te quejes. Guardá todo lo que tengas para decir sobre “Nuestro común amigo” y soltalo en 1º de enero en casa.
Comment by Hernán — December 17, 2007 @ 12:57 pm
:) Eso no fue el año nuevo pasado, Hernán, fue el anterior. El mismo año nuevo en el que dijimos que escribiríamos una historia sobre un pelirrojo que acababa fundando una secta para pelirrojos. El año nuevo pasado fue cuando dijimos que Shakira nos caía bien.
Comment by Barbarita — December 17, 2007 @ 1:18 pm
Hay que ver las cosas que dicen en año nuevo ustedes eh… ¿Shakira?
Conviden che!
Comment by Toro — December 17, 2007 @ 2:05 pm
¡Torín, veeeen, estás invitado!
Comment by Barbarita — December 17, 2007 @ 2:07 pm
Seguro que Shakira es la primer sacerdotisa de la secta de pelirrojos (ya fundada durante el presente año).
Comment by interior — December 17, 2007 @ 5:44 pm
a mí pasa eso pero con mi madre y mi hermana…
Comment by alex — December 17, 2007 @ 5:58 pm
¡Inte, no lo había pensado, pero me parece que tienes razón!
¿Qué es lo que te pasa a ti con tu madre y tu hermana, Alex? ¿Ellas tampoco han visto a los Muppets en “Cuento de Navidad”?
Comment by Barbarita — December 17, 2007 @ 6:42 pm
Que yo sepa, La liga de los Pelirrojos ya está escrito.
Comment by Bernardo — December 18, 2007 @ 4:55 am
Hola. Te invitamos a que conozcas nuestra nave. Un saludo.
Comment by Shangri-La — December 18, 2007 @ 8:03 am
Pero nuestro pelirrojo era flaco, Bernardo :)
Comment by Barbarita — December 18, 2007 @ 12:30 pm
A mi también me gusta Dickens, más de una vez sospeché que sus finales perfectos pudieran ocurrir después fui creciendo y comprobé que no, pero me sigue gustando Dickens lo que no me gusta, a veces, es la realidad.
Besos navideños.
Comment by DudaDesnuda — December 18, 2007 @ 2:56 pm
Sangri-La, gracias por la invitación. Soy requetefan de Vila-Matas, así que he disfrutado como loca la entrada dedicada a Exploradores del abismo ;-)
Comment by Barbarita — December 18, 2007 @ 2:57 pm
¡Dudis, a mi me pasaba algo parecido! Uno de los primeros libros que leí en mi vida, por no decir el primero, fue El grillo del hogar, y luego vinieron otros del estilo, así que me hice una imagen del mundo un poco diferente de lo que luego ha resultado. Por eso cuando necesito sentir que todo es mejor de lo que es, me voy a Dickens. Y me lo creo a pies juntillas.
Besos también para ti!
Comment by Barbarita — December 18, 2007 @ 3:08 pm
Lo voy a buscar. Si hay un judío de protagonista, el libro tiene que ser gracioso.
Comment by Bernardo — December 18, 2007 @ 11:29 pm
:) Te advierto que al judío lo putea mucho (en el sentido español del término) su jefe, que es un ser abominable. Pero míster Riah es un viejito tan bondadoso que lo único que hace para resarcirse de las injusticias del dueño es coger cintas y recortes de telas y entregárselas en secreto a la modistilla para que haga los trajes a las quecas.
Pero sí, el libro es gracioso, tiene momentos muy cómicos. Hay un tipo que es embalsamador y las descripciones de la tienda donde hace sus trabajos son divertidísimas. De hecho cada escena que ocurre ahí es muy simpática. Luego hay otro personaje, un padre de familia más bondadoso incluso que míster Riah, al que el narrador se refiere todo el tiempo como “el querubín”. También hay un maestro de escuela desquiciado y, por supuesto, gente más bien vaga y vividora, entre ellos un par de abogados. Además de todo ésto, hay una pareja de nuevos ricos que se meten en política y van como locos por hacer amigos (y votos) y está contado de una forma tan irónica y alocada que hace reir mucho. También hay otro hombre, un exbasurero muy buena gente, que de repente hereda una fortuna, se vuelve avaro y se convierte en admirador acérrimo de todos los avaros de la Historia, y se pasa el día comprando libros (que no sabe leer porque es analfabeto) donde explican la vida de estos avaros. Luego contrata a un tipo que tiene una pata de palo para que se los lea, y este tipo resulta ser un supervillano.
Y en fin, aparece muchísima gente y pasan muchas cosas. Pero ya no te cuento más, léelo :)
Comment by Barbarita — December 19, 2007 @ 12:28 pm
apenas conozco a Dickens, lo típico… y claro que los Muppets… pero si tu eres la tabla del uno, yo soy la del cero! mañana voy a la biblioteca y me traigo un par de libros. Me encantó eso de que la realidad esté ahí, pero que lo bueno sea rebueno, alucinante de bueno… me encantó.
Comment by pal — December 19, 2007 @ 5:23 pm
(feliz navidaaaaad, feliz navidaaaaad, feliz navidad, prospero año y felicidaaaaad… ay guana wuish yuar merry crismas, ay guana wuish yuar merry crismas, ay guana wuish yuar merry crismas, from de botum of mai Jaaaart!!!!)
Comment by pal — December 27, 2007 @ 1:07 pm
(Gracias, Palita. Se hará lo que se pueda. Igual para ti.)
Comment by Barbarita — December 27, 2007 @ 10:11 pm
Feliz año Barbie!!!
Comment by CLARI — December 30, 2007 @ 1:12 pm
Igualmente, Clari!
Un beso grande.
Comment by Barbarita — December 30, 2007 @ 11:30 pm
¿Qué oasó con la foto del roquero y la muñeca?
Comment by Bernardo — December 31, 2007 @ 12:32 am
Feliz 2008, Barbi.
Comment by El_Trasher — January 2, 2008 @ 1:04 pm
Gracias, Trash. Feliz 2008 también para ti :)
Ber, la foto del rockero y la muñeca ahora está en la sección privada del blog. Pero si te gusta verla, puedo volver a hacerla pública ;-)
Comment by Barbarita — January 5, 2008 @ 2:29 pm
¡Es que esa foto tiene que ser la tapa del primer disco de la banda!
Comment by Bernardo — January 7, 2008 @ 1:08 pm
Ahí la tienes de vuelta :)
Comment by Barbarita — January 7, 2008 @ 3:53 pm