De todas las personas que me rodean (amigos, conocidos y curiosos) que nunca leyeron este blog pero que sí tuvieron a bien interesarse por mi librito y alguno de ellos incluso comprarlo, sólo el 2,78 % —cifra encarnada en mi querida amiga Begoña— manifestaron alguna señal positiva hacia el contenido del mismo. Lo cual me lleva a pensar que a ninguno de los otros les hizo la menor gracia.
Xavi, que ya terminó su trabajo de loco y ahora se dedica a hacer encuestas por teléfono y a tocar gratis en fiestas particulares de gente rácana, opina que para tener certeza de ésto habría que preguntar a mis lectores primero. Sin embargo, un profesor de composición que tuve una vez me dijo (y creo que estaba en lo cierto) que si cuando muestras tu obra nadie te hace el más mínimo comentario sobre ella, siempre es mejor no preguntar para no llevarte mayores disgustos.
[Leer más]
