MUERE AYUDADO POR UN MÉDICO EL ENFERMO ITALIANO QUE ABRIÓ EL DEBATE SOBRE LA EUTANASIA
Agencias - Roma - 21/12/2006
El italiano Piergiorgio Welby, un enfermo de distrofia muscular progresiva que desde hace meses pedía la suspensión del tratamiento terapéutico que le mantenía con vida, ha muerto hoy. Aunque cuando se ha difundido la noticia del fallecimiento no se ha informado de sus causas, un médico, Mario Riccio, ha confesado poco después que ayudó a morir a Welby. Le retiró el respirador. El caso de Welby generó un amplio debate sobre la eutanasia en Italia que ahora, con su muerte, se reabre con más fuerza.
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“Accedí a su petición de morir”, ha declarado Riccio en una rueda de prensa en Roma. El doctor, un médico anestesista del hospital de la ciudad de Crémone, ha explicado que ha desconectado el respirador artificial de Welby y que le ha dado las medicinas necesarias para evitar que sufriera. Según el testimonio del médico, Piergiorgio Welby ha fallecido “una media hora antes de medianoche”. Previamente, la confirmación de la muerte del enfermo, de 60 años, la daba el presidente del Partido Radical Italiano, Marco Panella, durante una transmisión de Radio Radical.
Con la voz muy emocionada, Panella ha dicho que Welby “ha muerto esta noche”, para añadir que “ha logrado lo que ha deseado, por lo que ha luchado como una extrema posibilidad de vida”. Welby, que desde hace 30 años sufría una distrofia muscular que le había dejado postrado en una cama y conectado a un respirador automático, luchó durante meses para que se apagase la máquina que le mantenía con vida. El caso de Welby ha suscitado en Italia un fuerte debate sobre la eutanasia, que divide a las fuerzas políticas, mientras el mundo católico se opone a su petición.
“La vida es una mujer que te deja”
Panella ha considerado que serán muchos los que estarán “eternamente agradecidos” tanto a Welby como al que fuera presidente del Partido Radical Luca Coscioni, que murió el pasado mes de febrero a los 38 años por una esclerosis amiotrófica que padeció durante una década. Coscioni y Welby, que encabezaban una sociedad para la Libertad de la Investigación Científica, “han sido y serán fuente de fuerza de amor y de esperanza”, ha añadido Panella. Welby había recurrido a los tribunales para que se le suspendiera la respiración asistida previa sedación terapéutica, pero una jueza del Tribunal Civil de Roma, Angela Salvio, consideró “inadmisible” el recurso presentado alegando un vacío legal.
Salvio indicó que el enfermo podía pedir la interrupción del tratamiento terapéutico, pero que se trata de “un derecho no tutelado concretamente en el ordenamiento”. Esta decisión fue impugnada, por contradictoria, por la Fiscalía de Roma para quien “un derecho personal existe o no existe” y cuando existe “no puede no estar tutelado”. Welby se definió la semana pasada como un hombre “extenuado, agotado”, que no podía “seguir adelante”, según ha dicho Panella, quien habló con él por teléfono. El pasado septiembre, Welby envió un vídeo-mensaje al presidente, Giorgio Napolitano, en el que mostraba sus condiciones y pedía su derecho a decidir libremente morir.
Decía, inmóvil en su cama y con un ordenador que sintetizó su voz: “Yo amo la vida. La vida es una mujer que te ama, el viento en el pelo, el sol en la cara. La vida es también una mujer que te deja o un día de lluvia”, dice. Y añade: “Ahora mi cuerpo ya no es el mío, está a merced de médicos, familiares y asistentes (…). Si fuera yo suizo, holandés o belga, me podría ahorrar todo eso. Pero soy italiano y aquí no hay piedad”. Welby anticipó así un tema que el Parlamento italiano se preparaba para discutir. Además, a finales de noviembre envió una carta a uno de los médicos que le trataban en la que solicitaba “oficialmente” que se le desconectara el ventilador pulmonar “usando sedación, si es posible por vía oral, para evitar sufrir”. El sábado se realizaron numerosas vigilias en Italia, Bruselas y Londres en favor de Welby, en una iniciativa apoyada por 204 parlamentarios italianos y europeos.
Cuando me toque estar como a este señor, posiblemente también querré un empujoncito para irme al otro barrio. En cambio, en una situación como la del célebre Ramón Sampedro, creo que con una silla de ruedas a motor y una casa sin escaleras a la calle, me hubiera ido apañando. Digo ésto porque hay gente para quienes ambos casos son lo mismo, y no. No es lo mismo, ni siquiera parecido. Desde luego que cada uno es libre de desear morirse cuando quiera y como quiera, y está bien. Pero no es lo mismo. Muchos médicos lo saben y la sociedad en general también debería saberlo.

Para los que no sepan quién es Ramón Sampedro (como yo, hace algunos minutos), la wikipedia dice: http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_Sampedro
Claro que no es lo mismo Barbarita y cualquiera con dos dedos de frente lo distingue. Aquí en Guatemala yo he escuchado casos en los cuales desconectan los aparatos, o de gente que se regresa a su casa para morir.
¡Pero no me pongás triste, que es víspera de navidad!
Comment by José Joaquín — December 21, 2006 @ 5:15 pm
¿Ves por qué no me gustan las fiestas?
Comment by Bernardo — December 21, 2006 @ 6:30 pm
Un vez más tengo que agradecerte. Ya sé que la valentía no se contagia, pero sos una mujer valiente y por eso te admiro.
Espero que nunca de los nuncas más nunca que existen estés como ese señor.
Te quiero y ojalá pudiera darte un abrazo.
Besos y vida.
Comment by DudaDesnuda — December 21, 2006 @ 7:10 pm
JJ: yo no creo que sea tan facil de distinguir. La gente ve a dos personas en cama, inmóviles y hechas mierda, y para la mayoría son sólo dos vidas que no merecen ser vividas. O radicalmente al contrario, como les ocurre a los católicos.
(Gracias por el link, no se me había ocurrido que alguien no hubiera oído hablar de Ramón Sampedro. En España estuvimos diez años o más viendo por la tele cómo sus familiares lo bajaban por una escalera angosta, digna de la posguerra, para ir a los tribunales).
Y bueno, Bernardo, estas cosas son así en fiestas y en no fiestas… ;-)
Duda, gracias :)
Aunque igual te digo que cada persona se vuelve valiente en el momento en que le toca. O al menos eso es lo que he podido ver.
Besos alegres a los tres.
Comment by Barbarita — December 21, 2006 @ 7:51 pm
Sí, deberían dejarnos decidir. Y como Duda, yo tampoco quiero que estés así nuncanuncanunca y si algún día te llega, ojalá podamos ayudarte.
Ya te lo dije, pero lo repito, siento por vos un profundo respeto y admiración, por la escritora y por la luchadora.
Comment by Alex — December 22, 2006 @ 3:49 am
Gracias, Alex.
Y sí, yo también espero no encontrarme de esa manera nunca :)
Comment by Barbarita — December 22, 2006 @ 10:11 am
Barbie, si, creo que es difícil distinguir para los de afuera. A mi me pasó con mi madre… a mi me dolía, yo no podía más, yo sabía que ella no quería la situación en que estaba y sin embargo era una mujer que quería tanto vivir! como fuera? hasta que durara? fué difícil. Ella murió bien, y rodeada de sus hijos que la acompañamos y quisimos (yo la quiero todavía, claro). No tuvimos que hacer nada más que acompañarla.
Lo más terrible es no poder hablar de esto y sentirse que te dejen sola.
Demás decir que espero que no estés en una situación así. Pero si te soy sincera yo más bién me deseo una buena muerte, morir bien existe y depende mucho de uno, no solo de la causa.
Lo digo porque mi padre murió de cáncer de huesos y estuvo 3 años postrado, con dolores. Yo era tan joven, casi una niñita, y con un egoísmo brutal, lo único que quería era que viviera, como fuera. En cambio él, nos pidió que no nos metieramos en su desición. Y fué durísimo verlo caer en coma y soltar.
No Barbie no es fácil.
Disfrutar de estar vivo, y aceptar la muerte cuando llegue. Dos cosas que no todos logran. Por qué me voy a entristecer de pensar en ello? Conmueve, eso si.
Comment by pal — December 22, 2006 @ 1:26 pm
Alguien se acuerda que Ramón Sampedro dijo que “la vida es un derecho no una obligación”? No me pongo de ningún lado, es imposible, no soy tan sabia, pero sí muy respetuosa de las decisiones de todo ser humano. Respeto el libre albedrio. Saludos
Comment by beacriz — December 26, 2006 @ 1:07 am
Y qué decir…qué nunca te toque? Si, quizás. Pero también que no dudaría un instante en darte ese empujoncito, porque alguien que le pone tantas ganas a la vida, merece eso y mucho más.
Abrazo nena. Te quiero y espero que empecemos bien el año. Tb felicidades pa el Xavi, brinden y fumen en mi nombre también! :)
Comment by Toro — December 26, 2006 @ 12:49 pm