De un tiempo a esta parte veo que en algunas bitácoras se dedican a traducir y postear consejos que ofrece gente entendida, para que los blogs de otra gente —gente normal sin demasiado talento ni demasiadas ideas propias— tengan visitas y sobre todo, comentarios.

Yo también voy a hacerlo. Lo de dar consejos, quiero decir. Porque soy madre, tengo instinto de conservación, veo mucha cosa ridícula en el mundo blogueril y me siento moralmente obligada a poner mi granito de arena para intentar paliar ésto. De manera que ahí van mis 10 consejos para llegar a tener un blog del que si bien nunca podrás presumir que sea el más visitado (ni por supuesto el más comentado), al menos podrás morirte sin el peso de haber dejado huellas de las que deban avergonzarse tus seres queridos.

Bueno, al lío:

1. Se humilde. No cuesta nada ser humilde. Pero no falsamente humilde, sino humilde en serio. Porque si eres mediocre tienes que ser humilde, te guste o no. De lo contrario todo el mundo se va a dar cuenta de que, además de carecer del más mínimo talento, eres bobo.

2. Plantéate si sirve de algo crear una entrada que comience con la archiconocida frase «Vía fulano…», porque «Via fulano» no está informando de nada a tus lectores. No está diciendo que estás super al día de todo lo que ocurre en el mundo. No te engañes, en todo caso lo que está indicando es que no tenías nada que postear que valiera la pena y encima otro llegó antes que tú a descubrir la noticia.

3. Si en tu blog muestras el típico apartado en la columna de la derecha donde dice «Sobre el autor», sé cuidadoso con los datos que escribes ahí. Poner tu nombre está bien, también tu profesión (si la tienes), pero es ridículo que digas, por ejemplo: «Fulano de tal, escritor, diseñador, profesor de artes marciales (cuarto dan), animador cultural. Físico y químico, libertario, revolucionario y sensible. Irónico, eterno calibrador de la naturaleza humana», etcétera. No estás buscando pareja, no hace falta tanto. La gente no te va a creer. Insisto en el punto uno: sé modesto. Aun en el improbable caso de que fueras capaz de ejercer dignamente todos los estados y ocupaciones que mencionas en la lista, no lo publiques porque das la impresión de ser un pedante de tomo y lomo.

4. Si en tu perfil dices ser escritor, demuéstralo. El blog de un escritor debe contener literatura o algo que se le parezca, porque la red está llena de gente que escribe muy bien sin autocalificarse como tal y te están comiendo el terreno. A ellos los leen montones de personas, mientras a ti no te lee nadie porque lo único que tienes colgado en el blog son quejas sobre lo mal que te trata el mundo editorial.

5. Hablar de los abusos de la SGAE está bien para una entrada, a lo sumo dos. Pero si reincides en el tema es porque tienes diecisiete años. Da igual que en realidad ya hayas cumplido treinta y seis, mentalmente tienes diecisiete y sólo sabes decir aquellas cosas que aprendes como un loro cuando visitas los blogs que ya todos conocemos.

6. Si eres músico o lo pretendes, no intentes hacerte el super enrollado colocando un link a unos mp3 de tu producción con el texto: «Piratea mis canciones», porque entonces estás haciendo que disminuya tu edad mental de diecisiete a quince. Puedes regalar tu música igual poniendo la palabra «descarga» o «escucha», sin tener que llegar a esos extremos de progre con pataleta tan lamentables.

7. Fíjate en lo que piensas sobre las cosas y redáctalo como te gustaría que te lo contaran a ti. Esa suele ser la mejor manera de que nunca deje de parecerte bonito lo que escribiste tiempo atrás.

8. Disfruta de tu blog: no te sientas obligado a postear si no tienes nada que decir.

9. Disfruta de tu blog: úsalo cada vez que se te antoje hablar de algo sin importarte lo que vaya a salir de eso.

10. Sé humilde. Incluso cuando no puedas evitar dártelas de enterado repartiendo consejos inútiles como éstos que acabas de leer.