Muchas veces me pregunto
qué podríamos hacer
para volver a ser lo que conocimos de nosotros.
Para volver
a espiarnos desde habitaciones separadas.
Para seguirnos en silencio
y alegrarnos de tener nuestras sílabas apunto
Yo, por mi parte, he empezado a escribir este poema
a mano.
Para ti. Como antes.
Como era la costumbre.
Con un bolígrafo sin marca,
con un corazón sin marca,
con una vista nueva sobre tu ausencia.
Una vista que ni a mí misma me consta.
Una vista
para no juzgar,
para que no juzgue ella.
Para evitar tomar parte en la escena erróneamente
por anticipación
o a contratiempo.
Una vista
para esbozarte desde lejos
e ir llegando
como llega una sorpresa de día laborable.
Sin cuñas publicitarias, sin sonido,
sin fuegos de artificio
ni caramelos que se adhieran al cielo de la boca.
Ir llegando
con una fe —puesta en el lado más mísero del cuerpo—
de color beige, hecha a medida,
que me ayudara a avanzar hasta el metro cuadrado
en el que esperas.
Una fe que me alentara a comprobar
que deseas saludarme cortésmente
y me diera paso a preguntarte por las tareas de la escuela
como si no se hubieran desprendido ya diez años.
Como si nunca te hubiese amamantado en otro idioma.
Como si todas nuestras horas
aún charlaran de sus cosas en la esfera del reloj
y continuaran paseando
y sonriendo
y siendo
presente.

¡Qué hermoso!. Pero hermoso en serio.
Comment by Ginger — May 12, 2006 @ 4:37 pm
Gracias, Ginger :)
Comment by Barbarita — May 12, 2006 @ 5:03 pm
Snif.
Comment by José Joaquín — May 12, 2006 @ 7:22 pm
Ojalá pudieras entregar este poema.
Ojalá se pudieran borrar las marcas del tiempo con tus palabras y llegue el abrazo y renazca la risa.
Ojalá de tanto volver, vuelva.
Besos en el alma.
Comment by DudaDesnuda — May 12, 2006 @ 7:24 pm
Ojalá, Dudi.
JJ: gracias :)
Comment by Barbarita — May 12, 2006 @ 7:52 pm
Esto responde mucho del mail que no respondiste.
Te quiero nena… cuidate!
Comment by Toro — May 12, 2006 @ 10:52 pm
:)
Comment by Barbarita — May 13, 2006 @ 1:52 pm
Cuando alguien me pregunte como es posible que algo pueda ser a la vez bello y triste, voy a linkear con esto que escribiste.
Comment by Laura — May 15, 2006 @ 10:20 pm
Gracias, Laura :)
Comment by Barbarita — May 15, 2006 @ 10:46 pm
A mi me gustó y me dolió en el alma. Y ahora salgo de acá y voy a abrazar a mi hija de 4 años y a preguntarle cómo le fue en el jardín hoy, y a escuchar sus relatos como si fueran un milagro, y a guardarlos en mi corazón
Comment by Anaik Frita — May 16, 2006 @ 5:35 pm
¿Cuatro añitos? ¡Qué preciosa!
Gracias por tu comentario, Anaik :)
Comment by Barbarita — May 16, 2006 @ 10:01 pm
Ay, Barbie…
Comment by Anony mouse — May 17, 2006 @ 3:56 pm
No lo quise leer antes, corazón.
Mirá, es precioso. Eso ya lo sabés.
Tenés un don, Barbie. Tenés ese don que te permite, cuando estás en medio de un dolor grande, dibujar una puerta de belleza y salir por ahí a otra cosa.
El dolor sigue, o no sigue, o se va.
Pero vos le respondiste con una cosa estética, hermosa, que brilla.
No es poco, nena. No es poco.
Un beso grande.
Comment by La Romu — May 22, 2006 @ 10:34 pm
Gracias, Romu. Te quiero mucho.
Comment by Barbarita — May 23, 2006 @ 9:55 pm