Acabo de componer un poema. Esta noche, dando vueltas en la cama, me acordé de Gloria Fuertes cuando aparecía en Un globo, dos globos, tres globos, y me vino esto a la cabeza. Ni siquiera tiene título. Dice así:

Todo lo que lleva un pastel
es bueno,
a no ser que alguien
le haya echado veneno.

Como verán, la composición es breve, pero está basada en hechos reales. De ahí el pequeño aire siniestro que se aprecia en la parte final.

De todas maneras, y como los considero amigos, les dejo un poema de verdad como acto compensatorio. Uno que escribió ella, Gloria Fuertes, y que no era para los niños (o tal vez sí):

 
HEMOS DE PROCURAR NO MENTIR

Hemos de procurar no mentir mucho.
Sé que a veces mentimos para no hacer un muerto,
para no hacer un hijo o evitar una guerra.

De pequeña mentía con mentiras de azúcar,
decía a las amigas: "Tengo cuarto de baño"
—mi casa era pobre con el retrete fuera—.
"Mi padre es ingeniero" y era sólo fumista,
¡pero yo le veía ingeniero ingenioso!
 
Me costó la costumbre de arrancar la mentira,
me tejí un vestido de verdad que me cubre,
a veces voy desnuda.
Desde entonces me quedo sin hablar muchos días.