Un día me puse a pensar qué sucedería si al pronunciar una palabra destruyese algo en el mundo, algo importante, algo insustituible para mí. O si al hablar recibiera un golpe contundente y terrible en la cabeza que me dejase una herida tan profunda que nunca llegase a cicatrizar del todo.
Lo pensé porque a veces no puedo dormir y mato las horas imaginando cosas que son poco probables pero no imposibles. Cosas que de hecho puede que hayan ocurrido y yo, en mi descomunal ignorancia, no haya sido capaz de ver.
Así que ese día me entretuve pensando en que hablar podía llegar a ser un problema grave y me convencí de ello. Me convencí mucho, muchísimo. Tanto, que por la mañana cuando desperté, ya no fui más yo, sino una mortífera bala de introspección, un ser sin voz para una línea de teléfono y poco más.
Debido a que la única experiencia que he podido acumular con los años es la del error, no bastarían millones de amabilidades para devolverme la fe en nada. Mucho menos en mis propias ideas. Y sin embargo, esa me pareció tan absolutamente lógica que no osé pronunciar palabra de ahí en adelante.
Me instalé en un mundo paralelo en donde nadie deseara entrar. Un mundo en el que la gente no usara sus cuerpos ni sus gestos ni sus monólogos ni sus dentaduras blancas como escaparates. Un mundo que, visto desde afuera, pareciese sólo el rincón del miedo, la inseguridad, la falta de ingenio y la mediocridad más incuestionable. Un mundo desde el que no pudiera molestar a nadie para no recibir golpes. Desde el que no pudiera ser causante de ninguna desdicha, ni propia ni ajena.
Muy poca gente advirtió ese cambio. Acudí al trabajo como cada día en mi línea de autobús habitual. Me llevé el libro que estaba leyendo en esos momentos, con las tapas forradas de papel de periódico viejo, y entré en la oficina. Por supuesto no dije nada, no saludé, encendí la luz de mi despacho, bajé los archivadores del estante muy, pero que muy tranquila, y así di comienzo a mi vida dentro de ese silencio voluntario. Hasta el día de hoy, todo sigue en perfecto orden.

No puedo creerlo…
Soy primero?
Está muy lindo.
Y la foto de arriba, genial.
Comment by Anony mouse — March 3, 2006 @ 3:42 pm
Pero… pero…
Recién ahora leí lo que escribiste, y me dejás preocupado.
Y lo peor es que no sé si para preocuparme, o no.
Encima la categoría en que está el post, tampoco me ayuda…
Comment by Anony mouse — March 3, 2006 @ 4:02 pm
Anony, bienvenido.
Tú lo dijiste: BITACORAS, NENE MALO. Esperemos que este hospedaje no se vuelva malo también con el tiempo ;-)
Respecto al post, no hay que alarmarse por nada que aparezca en la categoría “Historias”. Sí de cualquier cosa que escriba dentro del apartado “Sin remedio”.
Comment by Barbarita — March 3, 2006 @ 5:57 pm
BARBARITA NENA MALA!
:)
Comment by Anony mouse — March 3, 2006 @ 7:14 pm
Anony nene tonto.
Comment by Anony mouse — March 3, 2006 @ 7:15 pm
Meeee encanta tu casa nueva. La foto es espectacular, y la historia de relamerse! Me gustan mucho tus personajes Barbie!
Comment by Laura — March 3, 2006 @ 8:38 pm
Coincido con Laura, el cambio de la casa está precioso.
Comment by Sil — March 3, 2006 @ 11:09 pm
Uyy que queria seguir comentando y apreté Enter!! jajaja. Esto de los silencios es muy interesante y taaan oportuno. Sabes una cosa? en mi trabajo ejercito esto del silencio, porque tengo que escuchar cada cosa, que si no me callo, exploto. Besos :)
Comment by Sil — March 3, 2006 @ 11:11 pm
Gracias, Laura :)
La imagen es de un fotógrafo llamado Michael Ging. Si la ves completa te mueres de la risa.
Me parece, Sil, que en todos los trabajos pasa algo similar. Yo, por ejemplo, hago acopio de paciencia tres veces al día y así no me agarra una úlcera ;-)
Comment by Barbarita — March 4, 2006 @ 10:16 pm
Y si pruebas al revés… hablar sólo con palabras con significado, nada de muletillas, nada de ejems, de uhms, de ajaes? No sé cual de las dos opciones me parece menos inocua.
Comment by Castalia — March 4, 2006 @ 10:35 pm
Genial el cambio. Buena la historia, pero tarde o temprano todos tenemos que enfrentar al mundo y, eventualmente, a veces sin querer, hacerle daño a alguien.
Comment by José Joaquín — March 5, 2006 @ 7:55 am
Barbie, como no puedo con mi genio, me fui a buscar la foto completa y es maravillosa!!!
Comment by Laura — March 5, 2006 @ 3:17 pm
Hermosa la casita nueva y hermosa la historia. Es más, la voy a probar.
Comment by Ginger — March 6, 2006 @ 10:53 am
Shhhh
Comment by ElTeta — March 6, 2006 @ 5:57 pm
Como es esto Barbie de la paciencia 3 veces al dia? contame, es cada tantas horas? Ahi llevo las de ganar amiga, porque yo solo estoy en el curro 4 horas, entonces cuando estoy a punto de estallar hago dos cosas: o aplico el silencio, o me pongo a cantar. Y sabes que? me da resultado. :)
Comment by Sil — March 6, 2006 @ 7:48 pm
Castalia: ¿los ejems, los uhms, y los ajaes no tienen significado? ¡Madre mía, qué problema… yo los uso continuamente!
JJ: tienes toda la razón. Tarde o temprano toca.
¿Has visto, Laura? :)
Gracias, Ginger!
ElTeta: … … …
Sil: la paciencia es tres veces al día de 10 a 14 h. distribuyendo los acopios como lo requiera la ocasión. Hay mañanas que a las diez y cuarto ya gasté todo el cupo ;-)
Comment by Barbarita — March 6, 2006 @ 8:43 pm
El problema, corazón, es que de esa manera el mundo se vuelve demasiado dependiente de una, y no podés tomarte vacaciones porque viene alguien, dice una barbaridad y vuela todo en pedazos.
Y vos estás necesitando vacaciones, no me hagas repetírtelo dos veces.
Un beso grande.
Comment by La Romu — March 7, 2006 @ 12:44 pm
No sé porque pero la historia de hoy me dejó triste. Que nadie notara el cambio, que todo continuara igual a pesar de su silencio me dio penita…
Otra cosa: dónde dejo la Santa Rita que te traje para la inauguraciónnnnn???
Besos y colores.
Comment by DudaDesnuda — March 7, 2006 @ 5:21 pm
No, Romu, no se me ocurriría hacértelo repetir. ¡Me atizas con el martillo de las milanesas y para qué quiero más!
Duda… ¿una Santa Rita, patrona de los imposibles? Ay ay… déjala ahí, a la entrada, que le voy buscando sitio a ver si empieza a milagrear.
Comment by Barbarita — March 7, 2006 @ 6:20 pm
Barbarita, llego a Barcelona el 21. Revisá tu correo.
Comment by José Joaquín — March 8, 2006 @ 5:17 am
¡Feliz día internacional de la mujerrrrrrrr!!!
Besos y festejos
Comment by DudaDesnuda — March 8, 2006 @ 5:52 pm
¡Gracias e igualmente, Dudi. Se hará lo que se pueda!
Comment by Barbarita — March 8, 2006 @ 6:01 pm
Un saludo muy cordial, atrasado, de día de la mujer. Me gustó mucho tu historia. Pero no encontré justificado el final. No me pares bolas en todo caso.
Comment by Álvaro Ramírez — March 10, 2006 @ 1:37 pm
Esta muy bien chika murcielago, de hecho doy por supuesto q te habre visto en ese mundo paralelo jejejeje, weno ya nos verenos por nuestros sueños, si t veo t invitare a un café. Asta pronto
Comment by Gato en la Luna — May 7, 2006 @ 9:44 am