Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collodi & Roberto Innocenti

Al final fue cuento y no teléfono, como cabía esperar.
¡1,200 kg. de libro!

 
Del capítulo 3 - "A la marioneta le ponen de nombre Pinocho"

La gente se quedaba mirando pasmada

—¡Deténganlo, deténganlo! —gritaba Geppetto; pero la gente de la calle, al ver una marioneta de madera corriendo como un galgo, se quedaba mirando pasmada y luego se reían a carcajadas.

 
Del capítulo 15 - "A Pinocho lo ahorcan"

¡Oh, hermosa niña de los cabellos azules, ábreme, por caridad!

Cuando comprendió que llamar no servía de nada, empezó a dar patadas y cabezazos contra la puerta. Entonces se asomó a la ventana una niña muy hermosa de cabellos azules y cara blanca como la cera. Tenía los ojos cerrados y las manos cruzadas sobre el pecho, y sin mover los labios, dijo con una voz que parecía venir de otro mundo:
—En esta casa no hay nadie. Todos han muerto.
—¡Pues ábreme tú! —le suplicó Pinocho llorando.
—Yo también estoy muerta.
—¿Que estás muerta? Y entonces, ¿qué haces en la ventana?
—Estoy esperando a que venga el ataúd y me lleve.
Después de estas palabras, la niña desapareció, y la ventana se cerró sin hacer ruido.