Hoy nos reunimos para hablar de las cosas que harían falta en la oficina para optimizar el trabajo.
Había uno que necesitaba una secretaria de dirección. Habían otros que reclamaban comisiones, otros que sugerían para sí mismos sueldos como de ministro.
Pero por encima de todo, había uno que consideraba vital que yo tuviera una línea de teléfono para mí sola porque, como no puedo andar, se perdía mucho tiempo pasándome las llamadas.
