Llevo tres o cuatro dias un poco revuelta por dentro. Igual ya se han dado cuenta porque de repente me cuesta postear cosas alegres. No es un mal estado de ánimo ni nada así, es sólo una especie de desazón, de cosquillas en el estómago que me hacen pensar en todo y en nada al mismo tiempo.
Cuando tengo días de este tipo, hay gente que me llama por teléfono. Quizá están en un aeropuerto esperando para volar a Austria, quizá en una furgoneta viajando hasta Cádiz. El caso es que me llaman y me preguntan: "¿Qué haces?", y yo respondo con voz soñolienta: "Me acabo de levantar, ayer me acosté muuuuuy tarde"; o bien: "Aquí estoy, dibujando". "¿Y qué dibujas?", quieren saber. Y yo les digo: "Nada, tonterías. Hojas de otoño"; entonces me dicen que les mande por correo los dibujitos para poder verlos. Tras esto, y como por arte de magia, las sensaciones que van y vienen friccionándose entre ellas, se tranquilizan un rato y yo me siento a contemplarlo todo desde otro ángulo un poco más cómodo.

Todo pasa, bebé.
Es cuestión de paciencia.
Un beso grande.
Comment by La Romu — September 5, 2004 @ 5:05 pm