Ayer, con mi amigo Sergi y mi pareja, hicimos 12 horas de carretera en busca de conciertos para su trío de blues. Durante el camino lució el sol, cayó una breve tormenta, tomamos café con helado en la vieja Nacional 2, saludamos al espíritu de Salvador Dalí y cenamos crepes de jamón y queso.
Pero lo mejor de todo, con diferencia, fué levantar la vista al cielo en plena noche cuando regresábamos, y ver la impresionante cúpula azul marino sobre nuestras cabezas, con más estrellas de las que podrías contar en cien vidas.
Paramos el coche en un cruce y salimos a contemplar el paisaje celeste conectado, animado y en tres dimensiones. Alguien estaba ahí produciendo el más grande espectáculo a años luz para nosotros. Y totalmente gratis.

Barbarita, te llevaría un día de vacaciones al Cabo Polonio, territorio de los libres en este país de gente tan vieja para que te tiraras sobre la arenita caliente del mes de enero y esperaras, mansita a que se hiciera la noche y vieras ese espectáculo nocturno que da la Cruz del Sur. Un beso gigante a la Barbarita que eras en junio del 2004, la Canoura de agosto del 2005.
Comment by Laura — August 12, 2005 @ 4:41 pm
Gracias Laura. He visto que en Cabo Polonio hay un faro, y también lobos de mar. Claro que esperaría tranquila a que se hiciera de noche para contemplar el cielo. Desde ese día que explico en el post, no he vuelto a verlo así.
Un beso enorme también para tí :)
Comment by Barbarita — August 12, 2005 @ 7:51 pm